La situación habitual
Cuando el Excel crece, los errores también.
Apuntar reservas en varias hojas, confirmar por teléfono y recordar de memoria dónde está cada perro funciona hasta que coinciden entradas, salidas, cambios y ausencias. A partir de ahí aparecen huecos, solapes y preguntas que roban tiempo al equipo.
Un software para residencias caninas debe convertir esa información dispersa en una única vista diaria: calendario, ocupación, ficha del cliente, mascota y cobro relacionados.
Las siete piezas que debe cubrir
- Reservas y disponibilidad. Un calendario visual con entradas, salidas, estado de la reserva y avisos de conflicto.
- Caniles y parques. Asignación clara de cada perro, capacidad visible y cambios controlados sin perder el historial.
- Clientes y mascotas. Teléfono, correo, documentación, fotos, observaciones y estancias en una ficha completa.
- Entradas y salidas. Check-in, check-out y estado de llegada para que el planning refleje la realidad.
- Facturación y cobros. Facturas ligadas a la estancia, numeración coherente, logo de la empresa y seguimiento de pendientes.
- Acceso del cliente. Un portal por invitación para compartir la información adecuada sin exponer la gestión interna.
- Medicación durante la estancia. Nombre, dosis, frecuencia y último día de la pauta. Ver la gestión de medicamentos.